Delincuencia Juvenil

Tuesday, July 26, 2005

Conclusión sobre la Delincuencia Juvenil



La delincuencia juvenil es el resultado de la combinación de diversos factores de riesgo y respuesta social. Se presenta en toda sociedad, en donde los antivalores de violencia, agresividad, competencia salvaje, consumo, se imponen a los valores supremos de la sociedad, como la tolerancia, la solidaridad y la justicia.

La Delincuencia Juvenil y su Entorno Social



La delincuencia juvenil se ubica, por lo menos en América Latina, dentro de un contexto social caracterizado por grupos de niños y adolescentes ubicados dentro de niveles de miseria o pobreza, desempleo, narcotráfico, concentración urbana, baja escolaridad o analfabetismo, agresiones sexuales y desintegración familiar. A estos grupos sociales se les ha negado todos los derechos humanos, tales como el derecho a la vida, la salud, la educación, la vivienda, en fin, el derecho al desarrollo.

Hay que agregar que la sociedad actual se caracteriza por un debilitamiento de los sistemas tradicionales de apoyo para el desarrollo de la niñez y de la adolescencia.

La Familia. Los medios de comunicación, sobre todo la televisión, han suprimido la jerarquía y hegemonía que la familia tenía como formadora de costumbres sociales.

La Escuela se caracteriza por un marcado énfasis academicista y por la competitividad feroz, borrando el sentido comunitario y la promoción del desarrollo integral de los jóvenes.

Los Sistemas de Asistencia y Recreación, como apoyos alternativos, son mínimos y siempre insuficientes para la satisfacción de las necesidades de la población juvenil.

Concepto de Delincuencia Juvenil



Concepto de Delincuencia

Delincuencia, conjunto de infracciones de fuerte incidencia social cometidas contra el orden público. Esta definición permite distinguir entre delincuencia (cuyo estudio, a partir de una definición dada de legalidad, considera la frecuencia y la naturaleza de los delitos cometidos) y criminología (que considera la personalidad, las motivaciones y las capacidades de reinserción del delincuente).

En el concepto de delincuencia, resulta necesario delimitar el adjetivo de juvenil, es decir, ¿cuándo la delincuencia es juvenil? Vaya por delante que no podemos emplear al objeto de este trabajo el significado etimológico de tal adjetivo, pues desde este punto de vista, quiere decir lo relacionado con la juventud. Y no es apl icable, decimos, este concepto etimológico, porque dentro del campo de las ciencias penales viene entendiéndose por delincuencia juvenil la llevada a cabo por personas que no han alcanzado aún la mayoría de edad , mayoría de edad evidentemente penal.
La Delincuencia Juvenil
El término delincuencia juvenil no tiene el mismo significado para todos los criminólogos. Difieren básicamente en dos puntos:

  1. El primero en determinar la edad a partir de la cual se puede hablar de delincuente juvenil.

  2. El segundo, que radica en determinar cuáles deben ser las conductas que dan lugar a calificar a un joven como delincuente.


El menor infractor lo podrá ser hasta los 14 años de edad, a partir de este límite, deberá ser considerado como delincuente juvenil con los grados de responsabilidad ya apuntados, los que desde luego no tienen pretensión de definitividad, pues dependerá de los estudios que en lo futuro se realicen y que permitan conocer los fenómenos físicos y psíquicos del adolescente que puedan obligar a variar los límites de edad ya señalados, los que están apoyados en los estudios más aceptados hasta la fecha.

Agresión, Agresividad, Violencia y Delito



La agresividad puede ser detectada en toda la escala animal, no así la violencia, casi exclusiva del ser humano.

Agresión es un acto efectivo que implica acercarse a alguien en busca de consejo o con la intención de producir daño. No así la agresividad, que no se refiere a un acto efectivo, sino, a una tendencia o disposición que se halla bajo los designios de la creatividad y la solución pacífica de conflictos. Violencia es una forma perversa o maligna de agresividad que ejerce un individuo contra otro de su misma especie y que se caracteriza por su carencia de justificación, tendencia ofensiva, ilegitimidad y/o ilegalidad.



El Individuo Violento


  • Socialización pobre como niños: pocos amigos, no los conservaban, sin ligas afectivas profundas, etc.

  • Poco supervisados o maltratados por sus padres: los dejaban solos, a su libre albedrío, y cuando estaban presentes, los maltrataban.

  • Buscan sensaciones en forma continua: desde chicos son "niños problema," y los mecanismos de control social no tienen gran influencia sobre ellos.

  • Manejan prejuicios como base de su repertorio: "todos los blancos/negros/mujeres/hombres son así"

  • Abusan del alcohol.

  • Nunca han estado seriamente involucrados en una religión principal.

  • Carecen de remordimientos, o aprenden a elaborar la culpa y así evitarlos.

  • Evitan asumir la responsabilidad de sus actos: construyendo casi siempre una pantalla o justificación que suele ser exitosa para librarlos (i.e. "es que cuando era niño me maltrataban").




Causas de la Violencia



Causas Biológicas: Causa de problemas de conducta, que sumados a la impulsividad característica del síndrome, pueden producir violencia.

Causas Psicológicas: La violencia se relaciona de manera consistente con un trastorno mental – en realidad de personalidad, El individuo actúa bajo el impulso del momento y no muestra arrepentimiento por sus actos. Inicialmente esta violación persistente de las reglas se manifiesta como vandalismo; crueldad con los animales; inicio precoz de una vida sexual promiscua, sin cuidado respecto al bienestar de la pareja; incorregibilidad; abuso de sustancias; falta de dirección e incapacidad de conservar trabajos; etc.

Causas Sociales: La desigualdad económica es causa de que el individuo desarrolle desesperanza. No se trata de la simple pobreza: hay algunos países o comunidades muy pobres, como el caso de algunos ejidos en México, en los que virtualmente desconocen el robo y la violencia de otro tipo, como causa social es la llamada subcultura delincuente; hay comunidades, barrios y colonias en donde niños y jóvenes saben que para pertenecer al grupo y formar parte de su comunidad necesitan pasar algunos ritos de iniciación, entre los que se encuentran robar, asaltar o quizá cometer una violación.

Thursday, July 21, 2005

Drogadicción Juvenil en América Latina


Guerrilla, niños y drogasGabriel Mejías cuenta de un programa colombiano que busca rescatar a niños que participan en los grupos paramilitares. “Se han usado algunos aspectos del modelo de comunidad terapéutica con niños guerrilleros de 11 a 13 años. Hasta el momento, se han beneficiado alrededor de mil 500. El compromiso de la guerrilla es devolver a unos 14 mil chicos”.Reconoce, eso sí, que es una situación compleja: “los chicos están desvinculados y en zonas lejanas de sus familias, por lo que no se puede trabajar con ellas. Además, el narcotráfico es un fenómeno que ha traspasado todos lo niveles de la sociedad colombiana”. A tal punto, que hoy se habla de “narcoguerrilla”: los grupos se financian traficando drogas. Es parte, dice, del precio de la globalización.
Según Naciones Unidas, unos 50 millones niños en Latinoamérica viven con sus derechos absolutamente vulnerados: están lejos de la familia, no van al colegio, trabajan o se prostituyen; se suman a la guerra o al tráfico de drogas. Y en el mundo entero serían 100 millones.
la solución a esto pasa por aplicar un modelo de atención más ambulatoria, de manera de no aislar a los niños de su entorno, e insertarlos luego en grupos de apoyo, como alcohólicos o narcóticos anónimos. Aclara que a los que entran a los hogares Claret, los monitorean por cinco años.

Violación Juvenil en América Latina


En Uruguay el tema llegó al Senado, en Perú la Iglesia aprovechó el sermón de Semana Santa para condenar esta práctica, en México las organizaciones alertaron sobre la de desinformación que hay sobre el aborto, y en Chile se generó una controversia por el suministro de la píldora del día después, a las víctimas de violación.
Según difunde Mujereshoy en su portal, en Uruguay, diversos sectores políticos se declararon el jueves pasado a favor de someter a referéndum la despenalización del aborto, luego de que última semana el Senado postergara hasta el 4 de mayo la votación de un proyecto de ley sobre el tema.
El debate sobre el aborto en Uruguay contrapone a activistas que luchan por su legalización y a aquellos que están en contra, bajo la batuta de la Iglesia.

Robo Juvenil en América Latina


En términos generales y según las encuestas a víctimas, los crímenes más comunes son los hurtos y los robos a mano armada.
Las encuestas son en realidad la única forma de saber con cierto nivel de confianza el verdadero nivel de las cosas, porque obviamente las denuncias que llegan a las fuerzas policiales, a los sistemas de justicia son sólo la punta del iceberg.
En la región hay básicamente una falta de confianza en las fuerzas policiales porque la gente no ha tenido buenas experiencias cuando ha tomado la decisión de denunciar y, por lo tanto, no lo hace.
Eso tiene una implicación muy importante para la formulación de políticas.
Un trabajo prioritario es profesionalizar las fuerzas especiales de la región y promover el acercamiento entre ellas y la comunidad.

Homicidio Juvenil en Amèrica Latina


La crueldad de esos asesinatos puede obedecer a los ritos satánicos que suelen practicar las pandillas: "Casi el 100% de los que integran las maras consumen drogas y pueden cometer ese tipo de crímenes", estimó Faustino Sánchez, vocero de la Policía. Las investigaciones policiales han determinado que la mayoría de los integrantes de las maras tienen entre 9 y 17 años, aunque también existen de mayor edad. En el caso de El Salvador se identificaron por lo menos 50 adultos que son considerados los líderes pandilleros. Unos 30 de ellos fueron detenidos bajo cargos de asesinato y robo a mano armada. Los pandilleros suelen llevar sus cuerpos cubiertos de tatuajes, la cabeza rapada y ropas holgadas que en Honduras se denominan "cholos". Algunos exhiben incluso dibujos en la cara, representando episodios de su vida, nombres y retratos de seres queridos, demonios o la Virgen María. En Honduras las maras cuentan con unos 100.000 miembros, según un estudio del Parlamento. La proliferación de ese fenómeno de delincuencia juvenil generó una reacción descontrolada: en los últimos meses aparecieron escuadrones de la muerte, integrados por miembros de la policía, que ejecutan a los pandilleros, aseguró Istmania Pineda, coordinadora de una organización no gubernamental que trabaja por el rescate de estos jóvenes. En muchos casos, incluso, se equivocaron y mataron a muchachos que no tienen ningún vínculo con las pandillas.

Tuesday, July 19, 2005

La Violencia Juvenil en América Latina


Las bandas juveniles llamadas “Maras”. Se presenta el problema según las informaciones policiales y periodísticas de la región, a fin de estimar la magnitud cualitativa y cuantitativa del problema. Luego se sigue el rastro de estas bandas, originadas en Estados Unidos y transplantadas luego a El Salvador por jóvenes repatriados. Las bandas vieron favorecida su expansión por causas específicas de la problemática de posguerra en El Salvador y se dividieron en distintos grupos que reprodujeron las diferencias que mantenían en San Diego y que se extendieron luego a Honduras, Guatemala, Nicaragua y actualmente a México, a través del estado de Campeche. El fenómeno ha causado problemas de control a las autoridades, habiéndose llegado al control militar.Se analizan luego la filosofía, ritos y hábitos en comunidades semejantes a “familias”, a las cuales deben sumisión y fidelidad absolutas al jefe y al grupo. Se trata de fuertes subculturas, con hábitos de extremo riesgo físico y psíquico. Las Maras han dado lugar a diversos trabajos científicos en los que han sido descritas y estudiadas. Posteriormente, se estudian las respuestas institucionales al fenómeno, en el plano del control policial, penitenciario y legislativo. El fenómeno es estudiado como sentimiento de inseguridad que tiende a identificar a las Maras como el principal y más grave problema de sociedades, que, en realidad, están agobiadas por problemas culturales, económicos y de subsistencia. Se expone luego el comentario de la legislación especial contra las Maras, en El Salvador y Honduras y se culmina con un análisis crítico del fenómeno desde una perspectiva criminológica, arribándose a la conclusión de que los modelos de control expresan la humanidad de los modelos sociales que regulan.

Delincuencia Juvenil

Antecedentes Históricos
A pesar de no tener ninguna duda sobre la existencia de un derecho penal precolombino, como por ejemplo el de los pueblos Aztecas, Mayas, Incas o de Mesoamérica, desconocemos si existía alguna regulación especial, o particular para niños o jóvenes que cometieran algún "delito". Lo mismo que se desconocen las regulaciones de esta situación en el llamado derecho colonial americano. El inicio legislativo de la "cuestión criminal" surge en el período republicano, luego de la independencia de las colonias europeas. Aunque a finales del siglo XIX la mayoría de los países latinoamericanos tenían una basta codificación, especialmente en Constituciones Políticas y Códigos Penales, la regulación de la criminalidad juvenil no era objeto de atención particular. (4) Es a principios de este siglo en que se ubica la preocupación por la infancia en 105 países de nuestra región. Esto es el resultado, por un lado, de la internacionalización de las ideas que se inician en el Siglo XX, primeramente con la Escuela Positiva y luego con la Escuela de la Defensa Social, y por el otro lado, es el resultado de la imitación latinoamericana de las preocupaciones europeas y de los Estados Unidos de América por la infancia, lo cual se vio reflejado en varios congresos internacionales sobre el tema de la infancia. La primera legislación específica que se conoce fue la argentina, promulgada en 1919. Pero fue en décadas posteriores en donde se promulgaron la mayoría de las primeras legislaciones, por ejemplo Colombia en 1920, Brasil en 1921, Uruguay en 1934 y Venezuela en 1939. Durante este período y hasta los años 60, podemos afirmar que el derecho penal de menores se desarrolló intensamente, en su ámbito penal, fundamentado en las doctrinas positivistas-antropológicas. En la década de los 60, con excepción de Panamá que promulgó su primer ley específica en 1951 y República Dominicana en 1954, se presenta un auge del derecho penal de menores en el ámbito legislativo, con la promulgación y reformas de leyes especiales, por ejemplo, en los siguientes países: Perú en 1962, Costa Rica en 1963, Chile en 1967, Colombia en 1968, Guatemala en 1969 y Honduras también en 1969. En la década de los 70, se promulgan las siguientes legislaciones: México en 1973, Nicaragua en 1973, El Salvador en 1973, Bolivia en 1975, Venezuela en 1975, Ecuador en 1975 y Cuba en 1979. En todo este período, se caracteriza el derecho penal de menores con una ideología defensista de la sociedad, basada en las concepciones de peligrosidad y las teorías de las subculturas criminales. (5) Las concepciones ideológicas del positivismo y de la Escuela de Defensa Social, fueron incorporadas en todas las legislaciones y sin duda influyeron en la codificación penal. Pero en donde estas ideas encontraron su máxima expresión, fue en el derecho penal de menores. Postulado básico fue sacar al menor delincuente del derecho penal común, con ello alteraron todo el sistema de garantías reconocido generalmente para adultos. Convirtieron el derecho penal de menores en un derecho penal de autor, sustituyendo el principio fundamental de culpabilidad, por el de peligrosidad. Esto llevó a establecer reglas especiales en el derecho penal de menores, tanto en el ámbito sustantivo como formal, como por ejemplo, la conducta predelictiva, la situación irregular y la sentencia indeterminada. Principios que han servido, y aún hoy se encuentran vigentes en varias legislaciones latinoamericanas, para negar derechos humanos a los menores infractores,como la presunción de inocencia,el principio de culpabilidad, el derecho de defensa, etc. Un hito en el desarrollo histórico del derecho de menores lo marcó la promulgación de la Convención General de los Derechos del Niño en 1989. Luego de la entrada en vigencia de esta convención, se ha iniciado en los años 90 un proceso de reforma y ajuste legislativo en varios países de la región, específicamente en Colombia, Brasil, Ecuador, Bo­livia, Perú, México y Costa Rica.